El néctar de las tinieblas
El néctar de las tinieblas
Corre el año 1979. En el infierno de Guinea Ecuatorial, la dictadura afro fascista teñida en sangre y magia negra de Francisco Macías Nguema Biyogo agoniza con ferocidad. Sabe por boca de los espíritus en el murmullo de la noche que ha aparecido una criatura prodigiosa, hombre y mujer a partes iguales, capaz de subvertir todo lo creado. Sediento de su poder, el Caudillo no dudará en pulverizar cada pueblo y cada aldea de la martirizada nación, hasta hacerse con el temible portento y ponerlo a sus pies, ansioso por profanarle con el sortilegio maldito: «¡Tú serás mi guardián y mi maestro! ¡Contigo ya no necesitaré de embrujos ni de máscaras!».
Corre el año 1979. En el infierno de Guinea Ecuatorial, la dictadura afro fascista teñida en sangre y magia negra de Francisco Macías Nguema Biyogo agoniza con ferocidad. Sabe por boca de los espíritus en el murmullo de la noche que ha aparecido una criatura prodigiosa, hombre y mujer a partes iguales, capaz de subvertir todo lo creado. Sediento de su poder, el Caudillo no dudará en pulverizar cada pueblo y cada aldea de la martirizada nación, hasta hacerse con el temible portento y ponerlo a sus pies, ansioso por profanarle con el sortilegio maldito: «¡Tú serás mi guardián y mi maestro! ¡Contigo ya no necesitaré de embrujos ni de máscaras!».